Jueves, 09 Marzo 2017    PDF Imprimir E-mail
Ministro Valdés desestimó gastar ingresos extra de una mejora del cobre
CobrePULSO.- Definitivamente el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés cerró la puerta a la posibilidad de aumentar el gasto público si el cobre mantiene su racha alcista.

"El corazón del balance estructural es que uno no va a gastar más porque el cobre esté más alto que el US$2,2 que proyectamos en el Presupuesto. No se puede sobrerreaccionar a las noticias. El año pasado reaccionamos porque el precio efectivo estaba lejísimo de la referencia de largo plazo, pero este año no tiene sentido porque el precio de largo plazo no variará", indicó la autoridad a los diputados de la Comisión de Hacienda que lo citaron para conversar sobre la situación fiscal tras los acontecimientos del verano.

Los parlamentarios por supuesto le consultaron sobre su visión ante un aumento del precio del cobre que en los primeros meses del año está más cerca del US$2,6 promedio que de los US$2,2 considerados en el erario de este año. Valdés recordó que cuando el mercado está normalizado un centavo más en el precio del commodity implica US$50 millones más para el fisco, pero en los tiempos actuales se reduce esta ecuación a unos US$40 millones.

"El balance estructural está diseñado de manera tal que la volatilidad de corto plazo no implique una acción de gasto, así como no sobre reaccionamos cuando baja tampoco lo vamos a hacer cuando sube. El hecho que signifiquen más recursos para el fisco no tiene un correlato en gasto", acotó Valdés.

Sobre la actividad advirtió que para febrero "viene un número muy malo" por efecto final de los incendios, la huelga de la minera Escondida, que estima al igual que los analistas restará -1,5% al registro, y a que habrá un día menos que el año pasado que fue bisiesto. "La huelga de Escondida no sólo afecta las exportaciones mineras sino también el consumo eléctrico, esperamos un número negativo que se está empezando a colar a marzo, pero es transitorio y recuperable", recalcó.

No bajar impuestos

Valdés también se sinceró con lo que espera de los próximos movimientos de las clasificadoras de riesgo: "El hecho de que dos clasificadoras nos tengan con perspectiva negativa hace que sea bastante más probable que bajen la nota a que la suban, incluso a que nos bajen a que no hagan nada. Ahora si nos bajan un escalón no es dramático sino absorbible si no reaccionamos con políticas equivocadas".

Consultado sobre a qué se refiere con equivocada, explicó que hay muchos países que cuando las clasificadoras les reducen la nota parten con una política fiscal de mayor gasto que inquieta más a estos organismos, y se ingresa a una espiral de perjuicio y de dudas de solventar el pago de la deuda. "Lo que tenemos que evitar es caer en espirales en que han caído otros países como por ejemplo, reaccionar con una política fiscal expansiva después de un downgrade no es una buena idea, o con una baja de impuestos. Y esto va más allá de este Gobierno".

 
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner